CORRESPONSAL EN SUECIA   

 

 

Datos generales sobre Suecia
La geografía y el clima

Suecia tiene una superficie de 450.000 km², –similar a la de España o la de Paraguay. La mitad de su superficie está cubierta de bosques y menos del 10% es tierra cultivada. El campo sueco, que es relativamente llano, está salpicado de 100.000 lagos. Una larga cadena montañosa al noroeste del país llega a alcanzar alturas de hasta 2.111 m, y a lo largo de sus dentadas costas hay miles de islas. La cálida Corriente del Golfo, en el Atlántico, da a Suecia un clima más suave que el de otras zonas tan septentrionales. Estocolmo, la capital, tiene en julio una temperatura media de unos +18°C. Las temperaturas invernales muestran un promedio ligeramente inferior a los 0°C, nevando moderadamente. En el extremo norte del país, los inviernos son largos y fríos, pero en junio y julio el sol no llega a ponerse nunca.

La población
Suecia tiene una población de 8,8 millones de habitantes, de los cuales aproximadamente el 85% viven en la mitad meridional del país. Alrededor del 90% de la población es miembro de la Iglesia Luterana Estatal. La lengua sueca pertenece a la rama germánica.

Al igual que otros países industrializados, Suecia tiene un bajo índice de natalidad que, en los años 80 y comienzos de los 90, aumentó, si bien en la actualidad está bajando de nuevo. La esperanza de vida es alta: unos 76 años para los varones y 81 para las mujeres. Desde los años 40 la inmigración –sobre todo de los países escandinavos vecinos– ha representado más del 40% del aumento de la población. En el norte hay dos minorías étnicas de habitantes nativos: una de habla finlandesa y el pueblo sami (lapón).

Política de inmigración
Desde 1994, un ciudadano de un país del Espacio Económico Europeo (EEE) puede entrar en Suecia y trabajar aquí sin permiso hasta tres meses. Después, tiene que solicitar permiso de residencia. El EEE comprende todos los países de la Unión Europea (UE) y de la EFTA (excepto Suiza). Los ciudadanos de otros países tienen que obtener un permiso de trabajo antes de entrar en el país. Los que deseen estudiar, tienen también que solicitarlo antes de venir a Suecia.

Datos estadísticos sobre inmigrantes latinoamericanos en

Suecia

 

País

1994 1995 País 1994 1995
Chile 27.195 26.979 Colombia 5.998 6.224
Perú 3.095 3.341 Brasil 2.771 2.882
Argentina 2.496 2.481 Uruguay 2.388 2.332
ElSalvador 2.307 2.295 Bolivia 2.184 2.204
México 782 798 Ecuador 775 797
Guatemala 613 625 Cuba 557 675
Venezuela 359 371 Nicaragua 319 340
Dominicana 209 215 Panamá 193 197
Honduras 181 180 CostaRica 168 175
Jamaica 151 156 Paraguay 128 127
TOTAL

 

52.886 56.386

 

¡Hola, amigos lectores!                     por John Argerich 

 En primer término, vaya un fraternal saludo a todos los paisanos del exilio, de su corresponsal en Suecia. 

Y tras la presentación de estilo, les cuento un poco sobre la vida en estas latitudes.Yo llegué en 1978, no corrido por los problemas actuales, sino rajando de los milicos. O sea, que ya hace una punta de años que vivo aquí, a pesar de lo cual no me he tansculturizado, y sigo pensando que no hay tierra como la nuestra. Cuando llegué venían muchos argentinos, pero después de restablecidos allá los derechos humanos, casi todos se han vuelto. Sin embargo, con lo mal que están las cosas en la patria, quienes obtuvieron la ciudadanía sueca, en general regresan. Fuera de tal caso, del refugio político, y de los matrimonios con suecos, aquí la inmigración está totalmente cerrada. Al que llega de otro país dentro de la Unión Europea no le piden documento alguno para entrar, pero si se queda más de tres meses y lo agarran, es expulsado rápidamente al país de su nacionalidad.

En Suecia la vida es barata, comparando con la zona del euro. Yo estuve hace poco de viaje por Francia y España, y me quedé pasmado con los precios de allá. Incluso la nafta, que aquí antes era cara, ahora sale más barata que en ningún lado, salvo Luxemburgo, donde cuesta 0,85 de euro.Y lo más importante, es que en Suecia todo el mundo tiene ingresos como para solventar sus necesidades. 

Quien trabaja paga impuestos altos, que en su mayor parte sirven  para mantener a quienes no tienen ingresos. Como resultado, después de contar los subsidios por hijos, y para alquiler de vivienda, a nivel de ingresos netos no hay mayor diferencia entre quienes no trabajan y quienes tienen un empleo corriente. Todos se llevan a casa unos 1.200 euros por mes. 

Suecia tiene un gobierno socialista, y tanto la vivienda, como el nivel mínimo de ingresos que permita subsistir dignamente son un derecho constitucional. Sólo hay unos pocos que viven en la calle, más que nada colifas con problemas de adaptación. Sin embargo, cuando hace frío la policia los recoge para meterlos en un hotel a cargo del estado. Aquí no hay miseria, como la conocemos en otras partes del mundo. 

Lo que resulta bravo de entrada es el frío, pero uno al final se adapta.  En el norte hacen unos 30 bajo cero en invierno, y en el sur 10 bajo cero. La oscuridad es intensa, con pocas horas diarias de luz, pero el verano es muy bonito, y el país se llena de flores. Lástima que llueve mucho y no se pueda planear una actividad prolongada al aire libre. Este año tuvimos un verano largo, con dos meses preciosos, pero generalmente el calor dura quince o veinte días,a lo sumo. Y cuando hacen 25 grados la gente anda desesperada porque “no se puede respirar”. (Yo, entre otros, para desesperación de mi mujer centroamericana). Recuerdo un año en que hicieron 32 grados, y las fábricas mandaron el personal a casa

Suecia es un país limpio, con buenos hospitales, escuelas impecables y casi sin corrupción. No hay delincuencia violenta, solamente raterías, aunque ahora están empezando a robar también automóviles, que los llevan a vender en  Europa oriental, donde la seguridad es caótica. En Suecia, la tasa de desempleo nunca superó el 5%.

Algunos compatriotas me preguntan si no extraño la comida, pero si vamos a ser francos,  aquí se come casi lo mismo que entre nosotros. Aunque la carne es de cerdo, porque la de vaca sale muy cara.

Los suecos en general son honestos y bonachones, aunque fríos e indiferentes. (Medio pelotudazos, dicen algunos). Del mundo exterior tienen sólo ideas vagas, y de nuestra Argentina apenas saben que allá se juega al fútbol, que tuvimos una dictadura asesina, y que hay un lío terrible con el FMI.

En las grandes ciudades suecas (Estocolmo, Gotemburgo y Malmo) está empezando a haber problemas de vivienda, y hay gente que debe esperar meses para encontrar algo que le sirva. En los pueblos más chicos, sin embargo, sobran casas y departamentos vacíos, al punto que ciertos municipios los demuelen para ahorrar costos de manutención.. La razón del desequilibrio en un país donde todo está previsto, es que la población aumentó, y se produjo  un éxodo de las áreas rurales a las zonas urbanas..

En cuanto a la ropa, creo que aquí nos vestimos igual que en cualquier otro país occidental, y las prendas son muy baratas. Además la gente tira todo lo que ha pasado de moda, y se puede conseguir ropa casi gratis en las grandes tiendas del usado. Estas a veces ofrecen lo que uno quiera llevarse por precios que oscilan entre 0,50 y 0,10 de euro. Alguna gente ahorrativa, en vez de ir de compras, revuelve los grandes containers de desechos domiciliarios, y saca ropa, muebles y artefactos domésticos en perfecto estado. 

Se me acabó la lata. La próxima vez les cuento más. Mucha suerte, pero no olviden que ningún mal dura cien años, y el destino final de todos nosotros es volver a la patria.

Reciban un fuerte abrazo.

John.

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