
Bajar carta para
reenviarla (
CARTA A
LA COMUNIDAD INTERNACIONAL)
Las Islas
Malvinas, Georgias del Sur
y Sandwich del Sur
son Argentinas
A
quien corresponda:
En
mi carácter de diputado nacional por la provincia argentina de
Entre Ríos y ex intendente de Gualeguaychú hasta diciembre de
2003, quiero llegar a usted/es para exponer sintéticamente el
sentido de la lucha de todo un pueblo en defensa de la vida y el
medio ambiente y consecuentemente el legítimo reclamo de
relocalización de la pastera Botnia, levantada en Fray Bentos, en
la hermana República Oriental del Uruguay.
En octubre de 2003 cuando nada se
había hecho y solo se sabía de los proyectos de la española ENCE y
de la finlandesa Botnia para construir dos fábricas de pasta de
celulosa en la margen oriental del Río Uruguay, de curso
internacional y sometido a las normas derivadas del Tratado
suscripto por las autoridades de los dos países en 1975, nuestro
pueblo y personalmente desde la intendencia de Gualeguaychú,
hicimos saber la oposición a la instalación de las pasteras,
consideradas fuentes de contaminación, con riesgo para la salud de
los habitantes y consecuencias nefastas para el medio ambiente de
la región y las actividades productivas y turísticas.
Uruguay violó reiteradamente ese
Tratado y por eso el gobierno argentino acudió al Tribunal
Internacional de Justicia de la Haya, que aún debe expedirse sobre
el fondo del planteo.
El Río Uruguay es una reserva de
agua natural cuyo valor no es cuantificable en términos
económicos. Tiene directa relación con la biodiversidad, con el
equilibrio ambiental de la región y con la vida de los 23.000
habitantes de la ciudad de Fray Bentos y los 86.000 de
Gualeguaychú. Nada más y nada menos que con la vida, derecho
humano fundamental.
Pacíficamente el pueblo de
Gualeguaychú comenzó su movilización, que se mantiene vigente y
con renovadas convicciones sobre el reclamo, toda vez que la
empresa finlandesa prosiguió con su proyecto y hoy ya está en el
proceso productivo. Las primeras manifestaciones de los efectos
negativos ya fueron sufridas por obreros que trabajaron en la
planta de Fray Bentos y por ciudadanos de nuestro pueblo que
padece los olores desagradables que emanan de las chimeneas.
Preservar las condiciones del Río
Uruguay se hace obligatorio en épocas en que la crisis del agua a
escala mundial es inminente. Debemos preservar nuestros recursos
naturales como uno de los legados más sagrados para las
generaciones futuras. Si el cuidado de la naturaleza no comienza a
ser parte de las prácticas públicas y privadas de manera urgente,
la vida estará condenada a su ocaso.
La lucha
ambiental
Gualeguaychú se puso de pie en el
año 2003 cuando se hizo pública la intención de instalación de la
empresa española ENCE (condenada por delito ecológico en la Ría de
Pontevedra, España) en Uruguay. Meses después, ya en 2004, la
finlandesa Botnia presenta su proyecto de instalación de una
pastera en Fray Bentos.
Uruguay aprueba estos
emprendimientos y sin consultar al gobierno argentino, viola así
Tratados internacionales que vinculan a ambos países en relación
al uso del río de cuenca binacional. Tampoco los ciudadanos son
consultados. Uruguay no obtiene la licencia social necesaria para
poner en marcha la instalación de las plantas.
Desde entonces el pueblo de
Gualeguaychú, en conjunto con ciudadanos uruguayos y argentinos,
se organiza en asamblea con diversas metodologías pacíficas de
lucha. El objetivo común es y ha sido: ¡No a las papeleras! ¡No a
la contaminación! ¡Si a la vida!
¿Contaminan?
Las plantas de celulosa están
consideradas a nivel mundial como una de las industrias más
contaminantes. Entre Ence –relocalizada por decisión empresaria a
partir de la inclaudicable lucha de Gualeguaychú- y Botnia,
producirían 1,5 millones de toneladas anuales de pasta de
celulosa, lo que representa el mayor emprendimiento del mundo en
esta actividad productiva.
De acuerdo a lo informado, Botnia
utiliza la tecnología ECF (libre de cloro elemental) y no la TCF
(totalmente libre de cloro). El cloro es un compuesto que en el
proceso productivo genera dioxinas, las cuales afectan un área de
50 kilómetros a la redonda (pudiendo duplicarse según los vientos)
y, junto con otros compuestos liberados al aire, provocan
irritaciones en el sistema respiratorio, cáncer, malformaciones y
diabetes, entre otras afecciones al ser humano.
También el monocultivo de
eucaliptus destruye la capacidad productiva de la tierra. En
cuanto al agua, el proceso productivo implica la toma de
100.000.000 de litros por día, mientras devuelve al río a más de
40ºC y con compuestos altamente tóxicos. Si se suma el bajo caudal
que tiene en ciertas épocas del año el Río Uruguay, el peligro es
mayor aún. Es necesario reiterar todas estas cuestiones que ya
hemos advertido públicamente.
¿Por qué en
Uruguay?
La elección del hermano país se
debe a varios factores: entre otros, a la política de inversión
forestal impulsada por el Banco Mundial (BM) en Uruguay desde hace
más de 20 años, a la cercanía con los bosques para la provisión de
madera y del río para la obtención de agua constante, para el
transporte fluvial de la pasta y para el aprovechamiento de la
madera como materia prima. Además, ambas firmas admitieron que
encontraron en Uruguay menos controles y exigencias que en sus
países de origen. Prueba de ello es el otorgamiento de permisos
para establecer terminales portuarias y zonas francas tanto para
ENCE, como para Botnia.
¿Qué
sucede actualmente?
Los gobiernos de Argentina y
Uruguay no pudieron llegar a la solución del conflicto por la vía
diplomática, que incluyó el proceso de facilitación por parte de
España.
Luego de casi cuatro años de
lucha ambiental, ENCE fue relocalizada en la localidad de
Conchillas, Uruguay, sobre la cuenca del Río de La Plata.
Desafortunadamente, a un mes de
finalizar el año 2007, entre Argentina y Uruguay, países que
tienen una cultura en común y comparten una historia de más de dos
siglos de hermandad, los conflictos no sólo se agudizaron, sino
que Botnia comenzó a funcionar.
Ciudadanos argentinos y uruguayos
seguimos velando por la salud de nuestro medio ambiente y
consecuentemente de nuestra población. Continuamos reclamando una
solución a este conflicto. Apelamos a la comunidad internacional
para que nos acompañe en la lucha por defender la vida y proteger
los recursos naturales.
Quedamos a su disposición para
ampliar la información que considere conveniente a fin de
comprender con mayor profundidad este conflicto ambiental que
afecta a países hermanos y que se ha convertido en caso testigo
para el mundo. Los países desarrollados, precisamente por haber
alcanzado ese estándar, deben respetarnos y sumar sus experiencias
y tecnología para cuidar el medio ambiente que no admite
fronteras. En tiempos de globalización, globalicemos también el
cuidado del equilibrio ecológico, del medio ambiente, de la salud
de los habitantes, en definitiva, de la humanidad.
Muchas gracias por su atención y
compromiso.
Lo saluda atentamente
Emilio
Martinez Garbino
Diputado Nacional-
HCDN-Edif. Anexo-
7mo piso, oficina 739
Email:
emartinez@hcdn.gov.ar
Cap. Fed.
Bs. As., Argentina
Links relacionados:
Página de la Asamblea Ambiental
Ciudadana:
http://www.noalapapelera.comar/
Página con informes de impacto
ambiental, y otros:
http://www.cedha.org.ar/es/iniciativas/celulosa/
Periódico argentino:
http://www.clarin.com/
Periódico uruguayo:
http://www.elpais.com.uy/
ONG ambientalista uruguaya:
www.guayubira.org.uy/
In english:
http://www.guayubira.org.uy/english.html