|
El "Síndrome de Ulises" es el nuevo mal que afecta a muchos inmigrantes Un trastorno psíquico bautizado como "Síndrome de Ulises" afecta actualmente a muchos inmigrantes, especialmente a quienes están sin papeles, de acuerdo con el estudio de un experto que trabaja desde hace 30 años con extranjeros que residen en Barcelona, refugio de una gran colonia de argentinos. El síndrome, cuya denominación apela al héroe mítico que tras la Guerra de Troya demoró años en volver a su hogar, se caracteriza por un "estrés crónico" provocado por "la soledad, la lucha por la supervivencia y la sensación de fracaso". "Nunca antes las condiciones de la inmigración fueron tan difíciles", afirmó Joseba Achotegui, fundador y director del Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial para Inmigrantes y Refugiados (SAPPIR) del Hospital Sant Pere Claver de Barcelona. Nacido en Durango, Vizcaya, este psiquiatra de 51 años detectó y bautizó al "Síndrome de Ulises" -conocido en el campo científico como "síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple"- en el año 2000, cuando "las condiciones de los inmigrantes se complicaron y se hicieron más duras". El endurecimiento coincidió con las oleadas de argentinos que ante la crisis económica emigraron a España en busca de un futuro mejor, arriesgándose en muchos casos a la ilegalidad. Según las últimas estimaciones, son más de 120 mil los argentinos que viven sin papeles en España, la mayor parte de los cuales residen en Madrid y Barcelona. "Ulises pasaba los días sentado en las rocas a orillas del mar, consumiéndose a fuerza de llanto, suspiros y penas, fijando sus ojos en el mar estéril, llorando amargamente (Odisea, canto V)", cita Achotegui el pasaje de Homero que describe el síndrome que observó en sus pacientes emigrantes. Según el especialista, profesor de la Universidad de Barcelona, "se trata de un síndrome bastante complejo, no se parece a otros trastornos mentales, y es por eso que se planteó como una categoría autónoma que se halla a medio camino entre los trastornos adaptativos y el trastorno por estrés postraumático". "El síndrome se define por una multiplicidad de estresores y por su intensidad, que más que de una situación de estrés agudo nos permite hablar de una problemática de estrés crónico", afirma. "Soledad, fracaso, lucha por la supervivencia y miedo son los estresores típicos", agregó el especialista, quien es autor del libro "La Depresión en los inmigrantes: una perspectiva transcultural". El psiquiatra explicó que "cuando los inmigrantes están solos, el duelo migratorio es verdaderamente difícil de elaborar, se sienten fracasados porque no pueden traer a sus familias y están separados de hijos pequeños o padres ancianos". A esto se agrega "la violencia que percibe el inmigrante en su situación, ya que sin papeles o sin trabajo observa graves riesgos para su supervivencia y siente temor a ser detenidos o expulsados", según el especialista. En cuanto a los síntomas, Achotegui señaló que a pesar de la tristeza y el llanto no se encuadra la situación en una depresión típica, ya que no hay apatía: el inmigrante con "Síndrome de Ulises", pese a todo, quiere seguir luchando, no tiene pensamientos de muerte y su autoestima es alta. No obstante, "ellos no pueden hacer demasiado por mejorar su situación, porque las causas de su marginación, que pasan por no tener papeles, no las pueden modificar, por lo que ésta es la principal causa por la que el síndrome se suele cronificar", señaló. El psiquiatra, también asesor de la comisión de Libertades y Derechos de los Ciudadanos del Parlamento Europeo desde 1998, atribuyó este síndrome a "la globalización injusta que afecta al mundo de hoy y deja a muchísimas personas en una situación límite, especialmente a los inmigrantes sin papeles, que viven con miedo". Consultado sobre eventuales consecuencias para sus pacientes de los recientes atentados en Madrid, Achotegui advirtió que "si hay más xenofobia será más difícil", aunque consideró que la sociedad española reaccionó con madurez porque "ya había entendido que no es lo mismo un terrorista que un musulmán". "Muchos países europeos trabajan en el síndrome y nos gustaría también que los países de Latinoamérica se unan a nuestra red, porque se trata de un problema de la globalización que nos afecta a todos", subrayó el especialista. |